Si desde pequeño apunta maneras, ¿por qué no dejar que haga lo que le hace feliz? | Fundación Anda Conmigo Si desde pequeño apunta maneras, ¿por qué no dejar que haga lo que le hace feliz? - Fundación Anda Conmigo
Si desde pequeño apunta maneras, ¿por qué no dejar que haga lo que le hace feliz?

Si desde pequeño apunta maneras, ¿por qué no dejar que haga lo que le hace feliz?

Siempre se ha dicho que nuestro país es un país de dichos y refranes. En Anda Conmigo creemos que siempre hay un refrán para cada situación del día a día. Pero hay uno que nos encanta: desde pequeño siempre apuntaba maneras. Este dicho, que significa que un niño siempre suele dar muestras de lo que le gustará de mayor y en lo que destacaría en un futuro, tiene más importancia de la que creemos. Los que somos padres sabemos que siempre hay que prestar atención a cada detalle cuando se trata de nuestros hijos, pero más cuando se trata de su futuro.

Hace poco rescatamos un relato que nos hizo pensar mucho sobre la educación de nuestros hijos y el papel que tenemos en ella los padres. En este relato se narraba la historia de un niño que llegaba a casa con las notas del colegio. Además de obtener una muy buena nota en plástica y una nota del profesor en la que se les explicaba a los padres las dotes artísticas del chaval, consiguió un escaso aprobado en matemáticas. Los padres ante estos resultados, castigaron a su hijo y le obligaron a estudiar todas las tardes del verano matemáticas. ¿Y de plástica? Efectivamente, además de no saber valorar las aptitudes artísticas, los padres no supieron potenciarlas. ¿Y si en vez de fijarse solo en las matemáticas se hubieran potenciado las posibilidades que tenía el pequeño en el mundo del arte? Años después, Alejandro es un técnico de administración y Recursos Humanos de una empresa nacional. Por las tardes, cuando sale de trabajar, va a clases de pintura y una vez al año prepara una exposición con algunos de sus cuadros.

No podemos prever, ni asegurar qué será de nuestros hijos, pero sí sabemos qué es lo que verdaderamente les hace felices. Ellos deben ser los único que decidan elegir su camino, pero los padres, durante su proceso de aprendizaje no deberíamos ponerles barreras ni condicionarles de una forma restrictiva.

Al fin y al cabo, todos los padres buscamos la felicidad de nuestros hijos. ¿Qué piensas de la historia que te hemos contado más arriba? ¿Tú también actuarías así?

 

 

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