Neuropsicomotricidad


El proceso de neurodesarrollo es vital para el desarrollo de habilidades psicomotrices del niño. Este proceso está formado por unas serie de etapas por las que debe pasar el niño para posteriormente ser capaz de desarrollar unas destrezas como el equilibrio, la coordinación, la percepción, correr, saltar, trepar, lanzar, atrapar, subir y bajar escaleras, la motricidad fina, memoria, atención, concentración, razonamiento y lógica, lenguaje, etc

Para que se de un crecimiento óptimo, deberá existir una madurez neurológica de los sistemas y estructuras cerebrales que rigen todas las habilidades psicomotrices.

Cualquier situación de inmadurez a este nivel, afectará al área motriz y cognitiva, generando una situación de indefensión e impotencia en el niño que, con el paso del tiempo, se traducirá en problemas de adaptación social, autoestima, inseguridad, afectando por tanto a otras habilidades, psicosociales, también decisivas para conformar lo que será la personalidad adulta.

Neuropsicomotricidad



El objetivo de nuestros tratamientos está encaminado a ayudar en la maduración de esas estructuras cerebrales, en aquellos niños que presentan desórdenes en su desarrollo y aquellos que están en riesgo de tenerlos. Este es el sentido de una atención precoz preventiva.

Estos desórdenes pueden ser en una o varias áreas del desarrollo: motriz, postural, del lenguaje y /o de la comunicación.

Mediante diferentes técnicas terapéuticas, buscamos aumentar habilidades y destrezas de forma lúdica e integral, que combinen neurología y psicomotricidad, siempre respetando el ritmo e intereses del pequeño.

 

¿A quién va dirigido?

 

En general, a todas aquellas personas que por causa psíquica, física o psicológica presenten alteraciones en su desarrollo, con falta de habilidades para el aprendizaje motor, sensorial, socioemocional , del lenguaje, habla y comunicación.

 

  • Retraso madurativo o global del desarrollo, por inmadurez del Sistema Nervioso Central; también del espectro autista.
  • Alteraciones en el desarrollo de las habilidades psicomotrices que derivan bajo tono y fuerza cuerpo, voltearse, reptar, gatear, andar, correr, saltar, subir y bajar escaleras, falta de equilibrio y control postural…
  • Excesiva o poca respuesta ante los estímulos sensoriales (rechaza texturas y comidas sin motivo aparente)
  • Dificultades de aprendizaje que cursen con dificultades para la lectura y escritura, de percepción visual, así como los desórdenes cognitivos (problemas de atención, memoria, planificación y velocidad de procesamiento de la información).
  • Dificultades de interacción social (timidez, agresividad, baja autoestima, poca tolerancia a las frustraciones, etc.), o si la relación con otros niños es deficitaria
  • Dificultades para ser independientes en las actividades de la vida diaria como alimentarse, vestirse, desplazarse… si las realiza con dificultad o necesita ayuda.

Otros:

  • Niños en riesgo por prematuridad, bajo peso, complicaciones durante el parto, deprivación afectiva y /o social, etc)
  • Síndromes de predominio motor y otros nos específicos que implican un retraso en la maduración y desarrollo de destrezas (Down, Hipotónico,convulsivos o epilépticos, West, etc)
  • Lesiones cerebrales congénitas o adquiridas (Parálisis cerebral, Ictus, malformaciones, etc)

 

 

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